Certificación energética de edificios, ¿qué regulaciones existen y por qué es imprescindible?

Obra de referencia Edificio viviendas Barakaldo

La concienciación para promover el ahorro energético y la protección medioambiental es un hecho y muchos de nosotros ya estamos familiarizados, integrando pequeños pero grandes gestos en nuestra vida diaria. Hechos como tener en cuenta el etiquetado energético de electrodomésticos o coches a la hora de su compra es una realidad, y es un factor que cada vez más se tiene en cuenta en la decisión de compra de cualquier bien.

La información que nos brinda esa etiqueta energética, por ejemplo, en electrodomésticos, es la energía que consume el aparato para realizar sus funciones. Lógicamente cuanta menos energía consuma, más eficiente será el electrodoméstico, y mejor clase energética tendrá.

El 60% de las viviendas españolas fueron construidas sin ninguna normativa de eficiencia energética que data de 1979, y es uno de los sectores económicos que más energía consume del país, alrededor del 30%, y es el responsable del 40% de las emisiones de gases de efecto invernadero. Es por ello, que si tenemos en mente ahorrar y proteger el medio ambiente es un aspecto clave a mejorar.

Para facilitar y poder tener una información objetiva del consumo de una vivienda, se ha creado el certificado de eficiencia energética. Se trata de un documento que proporciona información objetiva sobre las características energéticas de las viviendas y su objetivo es contribuir al ahorro energético en los hogares y mejorar la información a los consumidores sobre la calidad de los edificios y viviendas.

La certificación energética muestra a cualquier usuario la información objetiva de su comportamiento energético, es decir cuánto va a consumir y por tanto cómo va a afectar a la factura energética que va a tener que pagar. Así como las emisiones de CO2 generadas por la misma, con el objetivo tomar concienciación en protección medioambiental.

Por lo tanto, el certificado energético debería ser algo básico e imprescindible a tener en cuenta en la compra o alquiler de un inmueble, o bien la rehabilitación del mismo, para mejorarlo.

La certificación energética

La certificación energética de edificios es un requisito normativo que llega desde el Parlamento Europeo y que se ha integrado en el ordenamiento jurídico Español. Por tanto, la normativa de certificación energética es común en todos los países de nuestro entorno y en la rehabilitación energética de edificios seguimos aproximadamente los mismos pasos, adaptados a las necesidades de cada zona climatológica.

guia sate

Como expertos en sistemas de aislamiento térmico por el exterior y por tanto de viviendas y construcciones que gracias al confort térmico ahorran energía, queremos elaborar una guía donde establecer puntos clave sobre normativa, obligatoriedad y, lo más interesante, la posibilidad de obtener ayudas a la rehabilitación energética. 

Certificación energética de edificios: normativa y obligaciones para vendedores y arrendadores

La legislación existente ha ido evolucionando y, en la actualidad, el Real Decreto 235/2013, de 5 de abril, por el que se aprueba el procedimiento básico para la certificación de la eficiencia energética de los edificios constituye la norma básica que regula la calificación energética de edificios (nuevos o rehabilitados).

La clave de esta norma gira en torno a una obligación que se impone para todo aquel que vende o pone en alquiler una casa, y es que deberá acreditar estar en posesión del certificado de eficiencia energética de edificios (ya sea de todo o de una fracción del edificio, según la solución habitacional de la que se trate). 

A partir de ese momento, la presentación o puesta a disposición de los compradores o arrendatarios del certificado de eficiencia energética de la totalidad o parte de un edificio, según corresponda, será exigible para los contratos de compraventa o arrendamiento celebrados a partir de dicha fecha.

Certificación energética de edificios: la etiqueta energética

Cuando se somete a un edificio a la revisión de sus características para ver si se ajusta a los criterios que la ley establece sobre eficiencia energética, lo hace a través de la inspección de un facultativo con un título habilitante, es decir: un arquitecto o arquitecto técnico o un ingeniero o ingeniero técnico. Solo estos profesionales pueden emitir el certificado de eficiencia energética.

El certificado establece una calificación (se sigue una escala en la que se puede estar en el nivel más alto, el A, o el más bajo, representado con la letra G) que aparece reflejada en la etiqueta energética. Esta tiene una validez de 10 años (salvo que se tenga una calificación G, que tan solo durará 5 años) y debe mostrarse al ponerse la vivienda a la venta o en alquiler.

Para obtenerla, habrá que llevar la certificación energética obtenida a un registro autonómico al que se le haya atribuido esa competencia.

Certificación energética de edificios y rehabilitación: cómo conseguir ayudas oficiales

Se estima que en España, al menos 9,7 millones de viviendas necesitan obras de rehabilitación. Sin embargo, sólo se afrontan una media de 30.000 al año, según datos del Gobierno. El Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia de la Economía incluye una partida de más de 6 millones de euros para regeneración urbana entre 2021 y 2023.

El pasado 31 de julio venció el plazo de presentación de solicitudes de la convocatoria 2020 del PREE (Programa de Rehabilitación Energética de Edificios). Gracias a este programa son muchos los que se han podido beneficiar de una ayuda económica que en muchos casos ha sido la base sobre la que impulsar la actuación de rehabilitación energética.

Pocos días después, se publicó el Real Decreto 691/2021, de 3 de agosto. Este viene a convocar nuevos plazos, y regulará las subvenciones por rehabilitación energética en edificios existentes. Todo ello en ejecución del PREE 5000. 

Esta norma se enmarca dentro del Programa de regeneración y reto demográfico del Plan de Rehabilitación y Regeneración Urbana, que a su vez forma parte del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. Estas subvenciones se entregarán a las Comunidades Autónomas. 

El nuevo plazo para presentar solicitudes se establece el 31 de diciembre de 2023 y cuenta, en global, con 50.000.000 € de presupuesto para repartir. Y estas ayudas se concederán en municipios de hasta 5.000 habitantes, o de hasta 20.000 si son municipios no urbanos y sus integrantes no exceden los 5.000. En cuanto a las Bases Reguladoras de su concesión, estas se regulan en el Capítulo III del citado Real Decreto. Os hacemos un resumen:

  • ¿Quién puede ser destinatario de estas ayudas? En este caso, podrán serlo las personas físicas o jurídicas (tanto públicas o privadas) titulares de edificios. También las comunidades o agrupaciones de propietarios de edificios residenciales, propietarios de edificios, empresas que arrienden o formalicen concesiones sobre edificios o empresas de servicios energéticos. También entrarán las entidades locales y otros entes.
  • Se podrán dedicar a la rehabilitación de unifamiliares, residenciales colectivos, o incluso en edificios destinados a uso distinto al de vivienda. Nunca se aplicarán a edificios de nueva construcción. Se aplicarán a edificios construidos antes de 2007.
  • Las acciones subvencionables tendrán que ver con la mejora de la eficiencia energética de la envolvente térmica, o de instalaciones como las de refrigeración, calefacción, etc.

Si quieres saber más sobre el programa de ayudas para la rehabilitación energética de edificios en tu comunidad y cómo los sistemas SATE optimizan el consumo energético de los edificios, aquí puedes ver toda la información.