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Preguntas frecuentes
SATE - Conceptos básicos
El SATE es el Sistema de Aislamiento Térmico por el Exterior de los edificios. Consiste en un panel aislante prefabricado, adherido al muro, cuya fijación habitual es con adhesivo y fijación mecánica. El aislante se protege con un revestimiento constituido por una o varias capas de morteros, una de las cuales lleva una malla como refuerzo y se aplica directamente sobre el panel aislante, sin intersticios de aire o capa discontinua.
Una de las ventajas principales de este aislamiento es el ahorro energético que se consigue al solucionar las pérdidas o ganancias de calor, y evitando, por tanto, derrochar en calefacción o aire acondicionado.
El SATE en fachadas es una solución constructiva que se instala en la parte exterior de los edificios para mejorar su aislamiento térmico. Consiste en colocar varias capas de materiales aislantes sobre la fachada, protegidas por un revestimiento exterior que puede personalizarse en distintos acabados estéticos.
La eficacia del SATE frente a otros sistemas de aislamiento está en la capacidad de aislar los puentes térmicos de la edificación con la eficiencia térmica aumenta
El objetivo principal del SATE es reducir la pérdida de calor en invierno y el sobrecalentamiento en verano, lo que se traduce en una mayor eficiencia energética y confort interior. Además, contribuye a la protección y mejora del aspecto de la fachada, haciéndola más resistente a las condiciones climáticas y prolongando su vida útil.
Los sistemas webertherm son sistemas de aislamiento térmico por el exterior de fachadas, que combinan la utilización de un material con gran capacidad de aislamiento térmico, con revestimientos de acabado y decoración, aportando un elevado grado de protección termoacústico y estético de la fachada.
El sistema está formado por un material aislante, generalmente en forma de placa de naturaleza muy diversa (poliestireno expandido, lanas minerales, caucho, madera….) que se fijan de manera fisica y mecánica al soporte o en forma de mortero termoacústico, de cuya patente tienen Weber el webertherm aislone proyectado directamente sobre el soporte en diferentes grosores. La ventaja que tienen este mortero es que además de aislar regulariza los desplomes del soporte. Posteriormente el material aislante es revestido con un mortero reforzado con malla de fibra de vidrio y un revestimiento decorativo que puede ser orgánico o mineral, aplicado directamente.
La duración del SATE puede variar dependiendo de varios factores, como la calidad de los materiales utilizados, las condiciones climáticas y el mantenimiento que se le dé. Sin embargo, en condiciones óptimas y con una instalación profesional, un sistema SATE bien cuidado puede durar entre 25 y 50 años.
Los materiales como los aislantes térmicos y los revestimientos exteriores están diseñados para ser resistentes a las inclemencias del tiempo, pero es fundamental realizar inspecciones periódicas y mantener el sistema adecuadamente para maximizar su vida útil.
Si quieres saber más sobre ello, puedes consultar nuestro artículo sobre la durabilidad del SATE.
Características técnicas
El término conductividad térmica se refiere a la capacidad de un material para conducir o transmitir calor. Es una característica intrínseca de cada material, que mide su capacidad de conducir el calor. Cuanto mayor es la conductividad térmica de un material, más rápidamente transfiere el calor a través de él. Por el contrario, un material con baja conductividad térmica es un buen aislante, ya que limita el flujo de calor.
En el contexto de sistemas como el SATE, la conductividad térmica es un factor clave, ya que se buscan materiales con baja conductividad térmica para reducir las pérdidas o ganancias de calor, mejorando la eficiencia energética del edificio. La conductividad térmica se mide en vatios por metro-kelvin (W/m·K).
El SATE puede utilizar diferentes tipos de aislamiento, dependiendo de las necesidades del proyecto. Los más comunes son:
- Poliestireno expandido (EPS): Ligero, económico y eficiente para el aislamiento térmico.
- Lana mineral: Ofrece buen aislamiento térmico y acústico, además de ser resistente al fuego.
- Poliestireno extruido (XPS): Similar al EPS, pero con mayor resistencia mecánica y baja absorción de agua.
- Corcho: Una opción ecológica, natural y sostenible, ideal para proyectos que buscan respetar el medio ambiente.
La elección depende del las exigencias climáticas y la efectividad de aislamiento a la que se quiera llegar.
El espesor del SATE puede variar según las necesidades del proyecto y los requisitos de aislamiento térmico. Generalmente, el espesor oscila entre 4 y 12 centímetros, aunque en algunos casos puede ser mayor para lograr una mayor eficiencia energética.
El espesor ideal depende de factores como el clima de la región, el tipo de edificio y las normativas locales de eficiencia energética. Cuanto mayor sea el espesor del aislamiento, mejor será la capacidad de reducir las pérdidas de calor en invierno y el sobrecalentamiento en verano.
Visita nuestro artículo sobre el espesor de fachadas SATE para conocer más información sobre el espesor óptimo que deberías contemplar.
Para elegir el grosor del SATE más adecuado, es importante considerar el balance entre el aislamiento térmico necesario para reducir las pérdidas de energía y el espacio disponible en la fachada del edificio. Una mayor cantidad de aislamiento proporcionará un mayor ahorro energético a largo plazo.
El SATE no se mide en grados de aislamiento, sino en su capacidad para reducir las pérdidas de calor o mantener la temperatura interna de un edificio. Dependiendo del espesor y el material utilizado, un sistema SATE puede mejorar significativamente la eficiencia energética, reduciendo hasta un 30-40% el consumo energético para calefacción o refrigeración. Esto se traduce en una mayor estabilidad térmica interior, manteniendo el edificio más cálido en invierno y más fresco en verano, pero la cantidad exacta de grados depende de factores como el clima, el espesor del aislamiento y la calidad de la instalación.