Zócalo SATE, ¿cómo se debe trabajar?

Zócalo SATE

Como sabrás, en el sector de la arquitectura y construcción, el término zócalo se refiere a la parte inferior de una pared o estructura, generalmente revestida con un material diferente al resto de la pared. Su función principal es proteger la base de la pared de daños causados por la suciedad, la humedad, y el desgaste general. Además de su función protectora, el zócalo también puede tener propósitos estéticos, ya que a menudo se elige un material decorativo o una moldura para realzar la apariencia visual de la estructura.

En el proceso de instalar un Sistema de Aislamiento Térmico por el Exterior (SATE), es crucial prestar especial atención a la preparación del área donde se colocará el zócalo, limpiar minuciosamente cualquier suciedad, grasa, clavos u otros elementos extraños en la pared, es fundamental asegurarse de que esta esté completamente seca y libre de humedad por capilaridad ascendente. 

En el siguiente artículo, desde Weber, te contamos cómo se debe impermeabilizar un zócalo en SATE, evitando así cualquier problema y garantizando una vida útil óptima para todo el sistema. 

Guía SATE

Preparación de la fachada para la aplicación del Sistema SATE 

Si una pared exterior presenta problemas de humedad, ya sea en el zócalo o en cualquier otra parte, podría llevar a un desprendimiento.

Es crucial llevar a cabo una limpieza exhaustiva y preparar adecuadamente la superficie antes de instalar el sistema, lo que incluye tomar medidas para impermeabilizar el zócalo. Este paso es crítico en la instalación, y su ejecución adecuada determinará la eficacia del sistema y la necesidad de realizar menos trabajos de mantenimiento en el futuro.

Dada la relevancia de impermeabilizar el zócalo, el Código Técnico de la Edificación (CTE) establece la necesidad de implementar las medidas correspondientes para crear una barrera impermeable. Esta barrera debe extenderse más de 15 cm por encima del nivel del suelo en la parte externa del muro, variando según si se trata de una construcción nueva o la rehabilitación de una fachada antigua:

En construcciones nuevas, que cumplen con los estándares actuales, ya cuentan con sistemas que previenen la humedad por capilaridad. Por lo tanto, simplemente se requiere instalar el perfil de arranque de SATE a una altura del zócalo igual o superior a 15 cm sobre el suelo.

En rehabilitación o edificios antiguos, donde las fachadas carecen de barreras contra la humedad ascendente, se vuelve esencial realizar un tratamiento previo de impermeabilización, adaptado a la intensidad del ascenso capilar:

  • Baja intensidad: Será necesario aplicar un recubrimiento impermeabilizante en la superficie del muro, alcanzando al menos 1,50 m por encima del nivel del suelo.
  • Alta intensidad: Se utilizan tratamientos más complejos, como la creación de barreras químicas antihumedad mediante la inyección de sustancias a base de siliconas, o barreras físicas antihumedad mediante cortes en ambas caras del muro rellenados con mezclas impermeabilizantes o láminas de polietileno.

Encuentro e impermeabilización del zócalo con SATE

Antes de llevar a cabo el encuentro e impermeabilización del zócalo con SATE, es necesario tener en cuenta algunas consideraciones previas al arranque del muro desde la cimentación: 

En primer lugar, en caso de que el muro o soporte tenga un revestimiento poroso o esté compuesto por un material poroso, se debe instalar un zócalo en SATE con una altura igual o superior a 30 cm sobre el suelo. Este zócalo debe cubrir la barrera impermeable en el interior del muro o el impermeabilizante aplicado en la superficie.

En segundo lugar, si no es necesario colocar un zócalo, es importante sellar la terminación de la barrera impermeable en la superficie del muro o finalizarla de manera adecuada, similar a la conexión entre un paramento vertical y la cubierta.

De acuerdo con la cantidad de agua presente en el subsuelo y el coeficiente de permeabilidad del terreno, el CTE establece un nivel mínimo de impermeabilización para cualquier muro en contacto con el suelo. Este nivel se denomina "grado de impermeabilidad". El grado de impermeabilidad varía desde el nivel 1, que es el de menor exigencia y se aplica a muros en suelos con poca presencia de agua, hasta el nivel 5, el de mayor exigencia, que se utiliza para muros en contacto con suelos con alta presencia de agua y un coeficiente de permeabilidad superior a 10^-5 cm/s.

En función del tipo de arranque del sistema, la impermeabilización se debe ejecutar de maneras diferentes :

  • Tipo 1: Cuando el perfil de arranque se coloca a 10 cm por encima del suelo, la impermeabilización del zócalo en SATE, debajo de este perfil, se logra mediante un tratamiento que implica protección superficial.
  • Tipo 2: Si el perfil de arranque se instala al nivel del suelo, con una pequeña separación de máximo 2 cm, es necesario crear un fondo de junta utilizando espuma de poliuretano. Además, la separación se sella mediante la inyección de un cordón de masilla especial.
  • Tipo 3: Cuando las placas aislantes se entierran, deben sobresalir al menos 10 cm por encima del suelo. Además, es crucial que estas placas sean de poliestireno extruido.

Después de instalar todo el sistema SATE, incluyendo los paneles aislantes, su capa base y el acabado final, en el área enterrada se deberá implementar una barrera impermeable que llegue hasta el suelo. Además, será necesario colocar una capa antipunzonamiento o una lámina de drenaje para proteger esta área.

En definitiva, la preparación del zócalo SATE implica una serie de consideraciones cruciales para asegurar la eficacia y durabilidad del sistema. Como hemos comentado, la instalación adecuada de este componente es esencial para prevenir problemas como humedades, fallos en la adherencia de los paneles aislantes y posibles desprendimientos. De esta manera, la impermeabilización del zócalo se presenta como un paso crítico, debiendo considerar diversas tipologías dependiendo de factores como la altura de instalación y la presencia de revestimientos porosos.

Así, siguiendo las recomendaciones del Código Técnico de la Edificación (CTE), es fundamental conocer y aplicar los tratamientos específicos para cada tipo de zócalo SATE, ya sea mediante protección superficial, la formación de fondos de junta con espuma de poliuretano, o la instalación de barreras impermeables en áreas enterradas. En el caso de rehabilitación o edificios antiguos, se deben considerar tratamientos adicionales de impermeabilización, adaptados a la intensidad del ascenso capilar.

Sin duda, el trabajo con el zócalo SATE demanda un enfoque meticuloso desde la preparación del soporte hasta la aplicación de los tratamientos específicos, garantizando así la eficacia del sistema y reduciendo la necesidad de mantenimientos futuros.

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