SATE en obra nueva vs SATE en rehabilitación: diferencias técnicas y normativas

SATE obra nueva vs SATE rehabilitacion

El Sistema de Aislamiento Térmico por el Exterior se ha consolidado como una de las soluciones más eficaces para mejorar el rendimiento energético de la envolvente. Sin embargo, su aplicación no es la misma en obra nueva que en rehabilitación. Aunque el sistema es idéntico en esencia, las condiciones del soporte, las exigencias normativas y los detalles constructivos varían de forma considerable.

Para arquitectos, constructoras y aplicadores, comprender estas diferencias es fundamental para evitar desviaciones en obra, optimizar tiempos y garantizar un resultado técnicamente impecable. En este artículo analizamos cómo se comporta el SATE en cada escenario y qué implica desde el punto de vista técnico y normativo.

SATE en obra nueva: integración desde el proyecto y libertad constructiva

En obra nueva, el SATE se incorpora desde la fase de diseño, lo que permite planificar el soporte, los espesores y todos los detalles arquitectónicos con antelación. Esa previsión aporta ventajas estratégicas:

  • Diseño del soporte: Se garantiza la planeidad y compatibilidad desde el inicio, reduciendo tiempos de preparación.

  • Libertad de espesores: No existen condicionantes derivados de carpinterías o vuelos existentes, facilitando el cumplimiento de las exigencias del CTE.

  • Continuidad térmica: Los encuentros con cubierta, terrazas y huecos se resuelven en fase de proyecto, minimizando los puentes térmicos de forma nativa.

SATE en rehabilitación: adaptación, diagnóstico y resolución de patologías

La rehabilitación plantea un escenario donde el SATE debe "encajar" en un edificio existente, lo que exige un análisis previo mucho más exhaustivo:

  • Diagnóstico del soporte: Es imprescindible evaluar la adherencia del revoco, la presencia de fisuras, humedades o capas sin cohesión antes de la instalación.

  • Corrección de puentes térmicos: El sistema debe adaptarse a vuelos, cornisas y bajantes originales para garantizar la envolvente continua.

  • Normativa local: En edificios protegidos, la elección del acabado y el color debe respetar las exigencias estéticas municipales.

Diferencias normativas entre obra nueva y rehabilitación

Aunque el SATE debe cumplir siempre con los estándares de calidad, la justificación normativa difiere:

En obra nueva, se aplican íntegramente los documentos DB-HE1 y DB-HE0. La envolvente debe cumplir valores estrictos de transmitancia térmica y consumo de energía primaria no renovable.

En rehabilitación, los requisitos dependen del alcance de la reforma. El SATE es la herramienta clave para justificar las mejoras de demanda energética necesarias para acceder a subvenciones y ayudas europeas, donde se exigen reducciones porcentuales concretas de consumo o emisiones.

Puntos comunes: el beneficio del SATE se mantiene en cualquier escenario

Independientemente del tipo de obra, el valor añadido del sistema es constante:

  • Mejora drástica del confort interior y estabilidad térmica.

  • Protección de la estructura frente a agentes atmosféricos.

  • Incremento directo del valor del inmueble y su calificación energética.

Elige la estrategia adecuada para cada edificio

Comprender estas diferencias es clave para garantizar un sistema duradero y eficiente. Si estás valorando incorporar SATE en tu próximo proyecto, en Weber estamos a tu disposición para ayudarte a definir la solución técnica más adecuada.

¿Hablamos? Nuestro equipo técnico te acompañará en todo el proceso, desde la fase de diagnóstico hasta la ejecución final.