Eficiencia energética de un edificio, ¿cómo influye el aislamiento de la fachada?    

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El ser humano siempre ha buscado, a través del tiempo y los avances tecnológicos, tener mayor confort para su supervivencia y bienestar. No basta con contar con una vivienda, sino que esta cuente con las prestaciones térmicas adecuadas en las diferentes épocas del año.

Para ello, a lo largo de la historia ha recurrido a diferentes sistemas de calefacción y también de aislamiento térmico en edificios y viviendas. Sin embargo, muchas veces estas opciones no son acordes a su bolsillo, ni tampoco benéficas con el medio ambiente. Es por ello que lograr optimizar la eficiencia energética en edificios se ha convertido en un tema altamente relevante.

Para empezar, el aislamiento térmico de un edificio está estrechamente relacionado con su nivel de eficiencia energética. Esto significa que, sin importar el tipo de calefacción o climatización con que se cuente, habrá una pérdida térmica si no hay un aislamiento adecuado. Por ello es tan importante contar con un adecuado aislamiento térmico en las fachadas, ya que repercute directamente en la eficiencia energética.

¿Por qué es importante el adecuado aislamiento térmico en fachadas?

La mayor parte de las viviendas que existen en España se construyeron antes de 1980, cuando no existían políticas relacionadas con el medio ambiente o la eficiencia energética. Esto significa que hasta un 80 % de esas edificaciones requieren de una rehabilitación energética para cumplimentar con la normativa de aislamiento térmico. Esto se traduce en dos problemas principales: por un lado, el gasto económico puesto que estas edificaciones consumen más del 40% de la energía en el país (y también en el resto de Europa). Y por el otro afectaciones en el confort de los habitantes, mermando su calidad de vida en el interior de las viviendas.

Ante este doble problema, al cual se le suma la generación de alrededor de la tercera parte de los gases de efecto invernadero, hace necesaria e imprescindible la rehabilitación energética. Como constructor, arquitecto o aplicador, seguramente conoces bien esta situación, tanto en el caso de edificios antiguos, como si se trata de la proyección de edificios nuevos. En el caso de los primeros, es altamente deseable aplicar un aislamiento de la fachada, sobre todo que sea externo (el interno reduce el espacio). Y en el segundo caso, la normativa actual hace imperativo que incluya los criterios correspondientes de optimización de la energía desde que se planifica el edificio.

Considerando que los edificios son responsables en cierta medida del total del consumo energético, es posible conseguir una reducción mediante la aplicación de las medidas de eficiencia energética.

De esta manera se traduce en un win to win, porque se reduce la factura para el consumidor, hay mayor confort y se protege al medio ambiente. Así que contar con una solución que ofrezca el tipo adecuado de aislamiento térmico en fachadas es clave para la eficiencia energética.  

Formas de mejorar la eficiencia energética

Como hemos visto hasta ahora, los edificios son la pieza clave relacionada al consumo energético, porque es donde más energía se pierde. En las ventanas es de un 13 %, en los huecos y alrededor de puertas y ventanas es de 20 %, en muros es de 25 %, en suelos el 7 % y en puente térmico el 5 %. Esto se traduce en que la mayor parte de la energía perdida es a través de cerramientos opacos. Como consecuencia, el aislamiento es pobre y por ello se gasta mucho en calefacción en temporada invernal, y otro tanto en refrigeración en los meses cálidos.

Existen varias formas de resolver esta situación, que van desde el uso de energías renovables, pasando por el uso de equipos que requieran bajo consumo energético. Pero una de las que más impacto tienen es la reducción de la demanda energética en la envolvente del edificio. Y esto se logra mediante el aislamiento exterior de la fachada.

SATE: Sistema de Aislamiento Térmico Exterior para fachadas

El aislamiento mediante el sistema SATE minimiza los puentes térmicos y se evita que en el interior del edificio haya humedad, moho o condensación, incluso una considerable mejora en el ruido exterior.

Gracias a las diferentes opciones de aislamiento de fachadas que ofrecemos mediante los sistemas webertherm, es posible elegir no solo en función de sus prestaciones térmicas e incluso acústicas, sino de textura, diseño o color. De esta manera el edificio queda totalmente renovado y mejorado.

Conoce en nuestra web las diferentes propuestas que tenemos para mejorar la eficiencia energética en edificios.