9 factores para mejorar la fachada de tu casa

Pareja viendo muestrario con la fachada de su casa

La fachada es lo primero que vemos de cualquier casa. Una  excelente fachada nos puede decir que ese propietario realmente cuida su casa, que tiene buen gusto para la arquitectura y puede crear la curiosidad por ver cómo es el interior de la casa cuando el exterior es tan bonito. Una fachada que utiliza los detalles correctos ayuda a la impresión que quiere transmitir. Quizás esa impresión es funcionalidad, calidez y creatividad, o quizás solo desea tener una fachada que tenga buen aspecto para ti.

En el pasado, los propietarios deberían encargar a arquitectos el cambio de las fachadas de sus casas. Afortunadamente hoy en día no tenemos que pasar por esos largos trámites. Si deseamos cambiar la fachada de nuestra casa, la tecnología y los materiales de construcción modernos, combinados con nuestra imaginación, pueden dar como resultado casas muy bonitas y originales. No todas las renovaciones de fachadas deben ser cambios drásticos, incluso algunos pequeños cambios como plantar más árboles o cambiar el color de la pintura pueden dar como resultado un aspecto e impresión completamente diferente de nuestras casas. Nos preocupan las personas, así como sus casas y sus familias. A continuación encontrarás algunas ideas, directrices e inspiración para tu próximo proyecto de renovación.

1. Simplicidad y Simetría

Hay una razón por la cual muchos edificios históricamente estéticos son simétricos. El Taj Majal, la Torre de Pisa (aunque se inclina asimétricamente), el Lincoln Memorial, y otros, todos ellos tienen una característica simétrica simplista. Frank Lloyd Wright dijo: “La sencillez y el reposo son las cualidades que miden el verdadero valor de cualquier obra de arte”. Simetría y sencillez son los fundamentos que los arquitectos y diseñadores continúan utilizando porque es una estética que es agradable a los ojos. Tu casa probablemente no será tan histórica como La Casa Blanca, pero si sigue las directrices simétricas, será un excelente punto de partida. Una casa no tiene que ser simétrica para ser bonita, de modo que no te desanimes. Muchas casas no son perfectamente simétricas estos días, pero cualquier edificio puede aún presentar una simplicidad agradable.

 

2. Uniformidad

Los edificios no deberían tener múltiples estilos contradictorios. Es molesto y deja al espectador confuso más que otra cosa. Está bien coger prestado de diferentes estilos algunos detalles pequeños no arquitectónicos (por ejemplo árboles, decoración), pero solo si complementa el tema principal de tu casa. La casa de un rancho se verá raramente bien complementada con gárgolas estilo barroco. Es un ejemplo extremo, pero lo mismo ocurre para otros estilos. Conozca qué estilo desea y trabaje en esa dirección.

 

3. Use los Puntos a su Favor

Una de las cosas más importantes que tener en cuenta es saber cuáles son en este momento los puntos a favor  de tu casa y aprovéchalos. Si vives en las montañas, una fachada de estilo plantación del sur podría no ser su objetivo. Quizás tienes un patio muy verde o una bonita entrada de piedra. Quizás tu casa es perfecta tal como es, y a ti te encanta el estilo. Examínala, piense cuáles son sus puntos fuertes y es posible que incluso la vea con los mismos ojos enamorados de cuando te mudaste allí.

 

4. Entorno

Considera en qué tipo de entorno vives cuando piensas en cambiar el estilo de la fachada de tu casa. Una casa rodeada por grandes árboles puede parecer una parcela más pequeña y acogedora que una sin vegetación. Siempre puedes plantar más árboles como una manera sencilla de mejorar el aspecto de tu casa. La famosa Casa de la Cascada de Frank Lloyd Wright es tan reverenciada porque se mezcla perfectamente con el entorno, e incluso parece que la misma casa es una cascada en el bosque. Piensa sobre qué rodea a la casa y cuál es el clima y cómo puedes aprovecharlo a tu favor.

 

5. Materiales

Es fácil perderse con tantos diferentes tipos de materiales: madera, acero, aluminio, piedra, estuco, ladrillo, etc. Una buena regla de oro es que el material deberá ser lo suficientemente duradero para el clima, pero también tener el estilo que deseas. Esto está ligeramente relacionado con el punto anterior sobre que la casa se funda con el entorno. Los materiales deberán también elegirse basándose en el clima que experimenta tu casa. Esta es la razón por la cual las casas en áreas propensas a terremotos utilizan mucha madera y poco ladrillo. Puedes incluso introducir nuevos materiales, como un balcón de hierro negro, si esto fluye con el estilo general. No te limites. Algunos detalles que no afectan a la estructura pueden llevar nueva vida a tu fachada, como por ejemplo un camino de entrada de piedra. Solo recuerda tener en cuenta el clima.

 

6. Color y Pintura

Algo tan sencillo como una mano de pintura puede tener un gran efecto sobre el aspecto de tu casa. Un patio en blanco puede ser muy atractivo cuando tiene mucho verde en tu jardín. Colores más suaves en la parte superior de la casa pueden también hacer que tu casa parezca más alta de lo que realmente es. Algunas casas tienen un aspecto fantástico en verdes y amarillos fuertes y otras no tanto. Ves a tu tienda local de pinturas o ferretería. Pueden ayudarte a decidir y algunos pueden utilizar un programa informático para ayudarte a visualizar cómo se verá cada color en tu casa. Un factor que a menudo se pasa por alto del color es la calidad de la pintura. Pinturas de baja calidad pueden erosionarse fácilmente o hacer que el color se destiña, y revelar grietas y fallas en la fachada.

 

7. No se Exceda

Piense en la fachada de tu casa como en una obra de arte. A veces lo que se decide dejar de lado dice más que lo que se decide añadir. Estos golpes de brocha adicionales pueden hacer que tu nueva fachada se vea demasiado recargada. Si estás redecorando o cambiando el paisajismo y tienes que detenerte y preguntarte a ti mismo: ¿”esto está demasiado recargado”? Probablemente lo está. Comienza con lo mínimo, después poco a poco añade más detalles y haz más cambios.

 

8. Jardín y Paisajismo

Tu jardín puede a menudo decir más sobre tu casa que cualquier otra cosa. Piensa en el jardín como un compañero de tu casa. Un jardín de verde oscuro tipo bosque combina bien con colores más oscuros en tu fachada, mientras que un jardín de verde muy claro parece más luminoso cuando la casa está pintada de blanco. Algunos jardines no tienen muchos árboles, o incluso ninguno, y eso no es algo malo. Esto atrae los ojos del espectador directamente a la casa, dado que no hay nada alrededor que distraiga la atención. Siempre recuerda que tu jardín desempeñará un papel importante en el aspecto e impresión general de la fachada de tu casa.

 

9. Tejado

En lo que se refiere a tu tejado, el clima y la seguridad tienen el mayor peso a la hora de tomar una decisión. Una casa en una zona donde nieva mucho siempre necesitará un tejado muy inclinado y ciertos materiales, de modo que no se hunda durante el invierno. Un tejado de pizarra puede ser costoso, pero en algunos casos puede ser la opción mejor y más segura para tu familia. Cuando estés pensando en un tejado, ten en cuenta la durabilidad, el coste, la seguridad, el peso y después la estética. El tejado siempre deberá priorizar la función sobre la moda.

Estas son solo algunas directrices y métodos para mejorar la fachada de tu casa, pero hay muchas otras. Es posible mejorar las fachadas de nuestras casas con paciencia y esfuerzo. Hay recursos online que pueden simular cuál será el aspecto de tu casa antes de que comience a tirar paredes. Si estás buscando un rediseño completo de la fachada, ten en cuenta que será un gran proyecto, y ponte en contacto con algunos arquitectos locales. Las consultas no son muy caras y siempre saldrás con nuevas ideas que pueden inspirarte a hacer sus propios cambios. De igual modo, asegúrate de mirar nuestras Soluciones para Fachadas Weber a fin de ver las últimas tendencias y los mejores productos para el diseño y los colores de su fachada